La reconstrucción no comienza desde cero. Es la continuación de un largo recorrido.
La solidaridad también tiene historia
- 2017: cuando la solidaridad se convirtió en un reto. Reto U — La iniciativa amplía su alcance promoviendo hackatones y espacios de innovación social para que jóvenes desarrollen soluciones a problemas reales de sus comunidades, reforzando el liderazgo ciudadano y la colaboración. (Ver más)
- 2018: las historias que nadie estaba contando Mientras la mayoría de las noticias mostraban la crisis, el libro decidió mirar hacia otro lugar. Se publica Historias de aliento para un país en pedazos. 2018–2025 — Se documentan y difunden cientos de historias de solidaridad, fortaleciendo una comunidad comprometida con la ayuda mutua y el capital social venezolano.
- 2026: Tras el terremoto, Reto Solidaridad evoluciona hacia una plataforma que conecta personas, organizaciones e iniciativas para apoyar la reconstrucción de Venezuela.
Reto Solidaridad no nació con el terremoto de 2026.
Nació mucho antes, de una convicción sencilla: incluso en los momentos más difíciles, los venezolanos nunca han dejado de ayudarse.
Desde sus inicios, el proyecto ha buscado documentar, conectar e impulsar esa capacidad de solidaridad que sostiene a la sociedad venezolana cuando todo parece derrumbarse.
La reconstrucción que hoy promovemos no comienza desde cero.
Es la continuación de un camino recorrido durante años.
2017: cuando la solidaridad se convirtió en un reto
Antes incluso de la publicación del libro, Reto Solidaridad impulsó #RetoUSolidaridad, un concurso nacional dirigido a estudiantes universitarios y jóvenes profesionales para desarrollar soluciones tecnológicas frente a la emergencia humanitaria que ya vivía Venezuela.
La pregunta era tan simple como poderosa:
¿Cómo conectar a millones de venezolanos que querían ayudar con quienes más lo necesitaban?
La respuesta fue un App Challenge.
Equipos multidisciplinarios trabajaron durante varias semanas, acompañados por mentores y expertos, para diseñar plataformas digitales capaces de acercar medicamentos, alimentos y otros insumos a la población más vulnerable, facilitando también la participación de la diáspora venezolana.
El proyecto contó con el apoyo de instituciones como DataStrategia, el Centro de Emprendedores del IESA, la Academia Hack, Wayra, la Federación de Centros Universitarios de la USB y la Escuela de Liderazgo y Gobierno de la Universidad de Navarra, entre otros aliados.
Más que un concurso tecnológico, Reto U demostró que la innovación también podía ser una forma de solidaridad.
2018: las historias que nadie estaba contando
Un año después apareció el libro Reto Solidaridad. Historias de aliento para un país en pedazos.
Mientras la mayoría de las noticias mostraban la crisis, el libro decidió mirar hacia otro lugar.
Reunió decenas de historias de ciudadanos, organizaciones, empresas, iglesias, universidades y voluntarios que seguían ayudando a otros venezolanos.
Porque incluso en medio de la adversidad había otra Venezuela.
Una Venezuela que resistía gracias a su gente.
Desde entonces, el compromiso ha sido el mismo:
El 100 % de los beneficios del libro se destina a apoyar iniciativas solidarias en Venezuela.
Una comunidad que siguió creciendo
Durante los años siguientes, Reto Solidaridad continuó difundiendo historias de esperanza a través de su sitio web y de sus redes sociales.
Cada publicación tenía un objetivo muy concreto:
recordarnos que la solidaridad no era una excepción.
Era una característica permanente de la sociedad venezolana.
Mientras muchos hablaban únicamente de la crisis, Reto Solidaridad documentaba el capital social que seguía vivo.
2026: conectar la solidaridad
El terremoto marcó un antes y un después.
Miles de organizaciones, iglesias, universidades, empresas y ciudadanos comenzaron a movilizarse.
La solidaridad volvió a aparecer espontáneamente.
Pero también volvió a surgir el mismo desafío que ya había inspirado Reto U en 2017:
¿Cómo conectar de manera eficiente a quienes quieren ayudar con quienes necesitan ayuda?
Por eso Reto Solidaridad inicia ahora una nueva etapa.
Ya no solo contamos historias.
También queremos facilitar encuentros.
Conectar organizaciones.
Impulsar el voluntariado.
Difundir iniciativas confiables.
Fortalecer la cooperación entre ciudadanos.
Y convertirnos en el principal punto de encuentro de la solidaridad venezolana.
Nuestra visión
Creemos que reconstruir un país significa mucho más que reconstruir edificios.
Significa reconstruir la confianza.
La cooperación.
Las redes entre ciudadanos.
El capital social.
Hace casi diez años comenzamos preguntándonos cómo conectar la solidaridad.
Hoy seguimos trabajando para responder la misma pregunta.
Porque la resiliencia nos permitió sobrevivir.










